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Miro por la ventana mientras viajo en dirección a Santiago Centro en el recorrido 201e. Como siempre lo hago cuando viajo en micro.

Por ahí por La Vara, se sube un vendedor de helados, portando un reproductor MP3 o radio en forma de auto, que tiene Nothing Else Matters a todo volumen.

De pronto ya no estoy simplemente mirando por la ventana. Ahora miro nostálgica y oscuramente al horizonte una tarde de verano, en un close-up de alguna película vieja con banda sonora de rock clásico.

Buena onda señor heladero. Sentir que uno anda con banda sonora la lleva.

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“El dulce derecho a mutilar” de Izak Mora: expresión, violencia y censura

"El dulce derecho a mutilar" de Izak. Tomado de izakone.blogspot.com

La obra mencionada en el título fue censurada por los vecinos de Antofagasta, que simplemente fueron y pintaron encima. Más sobre aquello aquí.

No sé en realidad. En parte, supongo que esa es la gracia del graffiti: no dar una respuesta clara, no dar un significado evidente, pero hacer, de forma inevitable, referencia a aquello que nos desagrada, que despreciamos, pero que sin embargo sabemos que pasa. Podría pensar que es una reflexión sobre la violencia en general y sobre el femicidio en particular -34 durante el 2012, el último en diciembre, siendo la víctima Myriam Fuentes Blanco, acuchillada mientras dormía por su ex pareja-, realidad que preferimos mantener tapada, en el espacio de las relaciones privadas, tras la barrera del “cada uno hace lo que quiere en su casa”.

En ese sentido, la obra podría terminar teniendo un fuerte valor crítico y político/ético. El problema es que, a pesar de todo lo comentado, la interpretación oficial (o al menos, la interpretación Izak, el artista) distan mucho de lo comentado anteriormente. En la interpretación de Izak, el femicidio es, con suerte, un elemento secundario. Lo que pretendía el autor es, en realidad, hacer una reflexión de la relación del arte en general, y el graffiti en particular, con el espacio público, como un acto liberador de lo grotesco, en oposición a una percibida hipocresía. En palabras de su autor:

 La pieza pretende hacer un fuerte llamado a la atención pública para generar crítica y provocar una ola de interpretaciones. Por ello que no se deja en evidencia el titulo. Referente a la acción de “mutilar”, se entiende en esta pieza mutilación como sinónimo de censura. La pintura no busca ser literal; todo lo contrario: busca la reflexión personal del transeúnte, es casi un “experimento” social generando preguntas como: ¿dónde están los límites del derecho ciudadano en el espacio público? Sobre los derechos de expresión y su libertad, del arte y vandalismo, de la vida y la muerte metafóricamente hablando, relacionando lo efímero de los graffitis y el street art en general que son a la vez una potente máquina comunicadora, donde se cruzan lo evidente y lo interpretable: ¿Qué es lo que quiero ver? En definitiva… Esta pieza la titulo “El dulce derecho a mutilar”, utilizando como un juego de palabras lo de “mutilARTE”. Cuando hay una mutilación hay un corte que genera un límite y el límite divide algo que en un comienzo fue entero, una unidad. Puedes mirar su interior, escaso ejercicio de esta sociedad que sólo “mira hacia el lado”, pendiente de lo que hacen los demás con cero sentido de autocrítica, viviendo en una burbuja en red u online, donde todos se sienten con libertad de expresarse y decir cosas, poniendo frases célebres en cuentas de Facebook o Twitter para aparentar ser éticamente morales, creyendo que las soluciones se generan haciendo click en compartir. Pero ¿cuántos son tan libres de hacerlo en un muro REAL? El proyecto apunta a revalorizar la potencia del graffiti en la sociedad, preguntándose cómo la intervención en el espacio público genera mucha más controversia que un muro virtual. El graffiti siempre va en contra de lo que quieres ver; es denuncia y actualidad, un lenguaje contestatario y efectivo al mutilar el velo que tiene a una ciudadanía cegada y mal influenciada por los medios de comunicación, mostrando lo visceral de la sociedad en su interior.

Mmm. Mmmmmm. El concepto parece un poco confuso -quizá fue escrito con premura- pero al menos algunos elementos, a mí, me hacen sentido. El problema que sigo teniendo, sin embargo, es el de la explotación de imaginería con un fuerte sentido social, cultural y político, sin una mínima reflexión sobre el contenido mismo. Aparentemente, la selección de un cuerpo de mujer descuartizado se realiza por el simple hecho de que al autor le gusta pintar mujeres. Nada de malo en eso. Sin embargo, la mujer descuartizada tiene en sí mismo una fuerte carga simbólica y un correlato empírico y concreto en la violencia patriarcal. Y no hay ninguna reflexión real con respecto a eso. Según la curadora de la obra la mujer representa la “fragilidad de la libertad de expresión”, sin embargo eso no está presente en ningún lado en la reflexión del autor. Podría haber sido un niño o una niña descuartizados, un animal descuartizado… Y el discurso se mantiene inmutable. El problema de la obra no es el discurso en sí ni tampoco su expresión visual per se: el problema es que lo visual, y lo básico de toda la obra, es finalmente irrelevante frente al gran discurso.

Por supuesto, también puede ser que la elección de una imagen tan cargada haya tenido justamente una intención “oportunista” par llamar la atención y finalmente, a través del acto, generar el debate. Un poquito de acción directa. Y en ese caso no sé, me supera, es de noche, la cabeza no me da, pero la intuición me dice que sigue habiendo explotación de imaginería de la cual nadie se hace cargo.

Una vez dicho todo esto, y a pesar de que era uno de los resultados esperados de la obra, me opongo a la censura aplicada. La censura es un acto de violencia aún mayor que cualquier imagen en un muro: es el fin de la reflexión, de la crítica, la mantención por la fuerza de la moral y las buenas costumbres.

"Nulla æsthetica sine ethica. Nulla ethica sine æsthetica."
mochirilo:

:/

mochirilo:

:/

(Fuente: choriflaiweb)

neil-gaiman:

amandapalmer:

me, @neilhimself and punk legends exene cervenka and John Doe of @XtheBand after their acoustic gig at @MFAboston (the museum of fine arts) yesterday. amazing people, magical space, magical show.

What she said. I’ve been an X fan since I moved to the US and discovered them via my assistant Lorraine (who even had a cat named Exene). The acoustic gig in the Museum was beautiful.

neil-gaiman:

amandapalmer:

me, @neilhimself and punk legends exene cervenka and John Doe of @XtheBand after their acoustic gig at @MFAboston (the museum of fine arts) yesterday. amazing people, magical space, magical show.

What she said. I’ve been an X fan since I moved to the US and discovered them via my assistant Lorraine (who even had a cat named Exene). The acoustic gig in the Museum was beautiful.

noseingles:

bRUNANCIO @ Facebook | Flickr | deviantART | Historietas | Twitter | Behance  
collective-history:

Street scene in Catholic West Belfast, 1979 by Chris Steele-Perkins

collective-history:

Street scene in Catholic West Belfast, 1979 by Chris Steele-Perkins

(vía collectivehistory)

(Fuente: teen-bean, vía cyanmonster)

collective-history:

A victim, Barney McGuigan, lies in a pool of blood as the shooting stops on Bloody Sunday, Derry, 1972 by Gilles Peress. 

collective-history:

A victim, Barney McGuigan, lies in a pool of blood as the shooting stops on Bloody Sunday, Derry, 1972 by Gilles Peress. 

(vía collectivehistory)

didyouknowgaming:

Donkey Kong Country Returns.

http://bit.ly/TzYPSE
http://uk.wii.gamespy.com/wii/donkey-kong-country-returns/1137650p1.html